miércoles, 25 de marzo de 2020

Promesa incumplida

Acá estoy escribiendo otro texto más sobre vos, dedicandote más palabras y pensamientos que nunca van a llegar hasta su destinatario. Prometí no hacerlo más, pero creo que si lo fuerzo, no sirve.
¿Cómo estás?
¿Sos feliz?
¿Qué onda la facu?
¿Cumpliste todas tus metas o propuestas? Supe que algunas sí.
¿Me extrañas?
¿Pensas en mi alguna vez?
¿Te acordás de todas nuestras promesas y planes para un futuro, ahora inexistente?
¿Recordas nuestras mañanas, tardes y noches hablando?
A veces te extraño, y cuando lo hago me salen textos sobre vos, aunque me prometí no dedicarte más ninguno, siempre vuelvo a lo mismo. Capaz que me fuerzo, a no escribir textos pensando en vos, o me fuerzo a olvidarte por más que en el fondo sepa que no sirve si lo fuerzo. Y que sí, a veces te extraño, pero no te extraño a vos; extraño lo que eras vos, la antigua vos, no la actual. Me gustaba la vos que me quería, que era dedicada y casi mi mejor amiga, que era dulce y risueña. Pero ya no existe esa persona, y no quiero a la nueva versión en mi vida, y ella tampoco me quiere en su vida. Por lo que yo juego a que te olvido, mientras vos seguro ya me olvidaste.

martes, 24 de marzo de 2020

Domingo eterno

Nunca me gustaron los domingos, siento que no sé sobrevivir a ellos,
como si todo me costara el doble
como si de por sí ya no me sintiera triste.
Por lo general, los domingos son los días que vos te volves a tu casa,después de todo el fin de semana juntos
y que no te veo hasta nuevo aviso.
Y lo peor de estos eternos domingos de cuarentena y aislamiento, es que no estás acá para desayunar conmigo
y que no tenemos idea cuando será el nuevo aviso,
así que sólo me queda distraerme para no pensarte
ni preguntarme qué estarás haciendo mientras yo escribo esto.

jueves, 5 de marzo de 2020

Aguantar

¿Cuánto tiempo más voy a pasar así? ¿Cuanto tiempo más me voy a odiar?, o me corrijo, ¿algún día me voy a dejar de odiar?
No existe un día en mi vida, en el que no me dedique aunque sea un pensamiento de odio, en el que me dedique aunque sea sólo un segundo, a odiarme.